La cuarta generación de consolas, conocida popularmente como la era de los 16 bits, supuso una evolución decisiva en la historia del videojuego. Tras el crecimiento del mercado durante los años 80, esta etapa trajo consigo un importante salto tecnológico, una mayor ambición creativa y una competencia feroz entre compañías. Fue una generación marcada por la llamada “guerra de consolas”, el nacimiento de franquicias legendarias y la madurez definitiva del videojuego como forma de entretenimiento global.
Consolas domésticas destacadas
Sega Mega Drive / Genesis (1988–1989)
Sega fue la primera compañía en llevar los 16 bits al gran público con la Mega Drive. Su enfoque estaba claramente orientado a reproducir la experiencia arcade en el hogar, con juegos rápidos, directos y visualmente impactantes.

Características técnicas y enfoque
La Mega Drive utilizaba un procesador Motorola 68000, muy similar al empleado en máquinas recreativas, lo que le permitía ofrecer una gran fluidez en pantalla y una velocidad superior a la de sus competidoras iniciales. Su chip de sonido Yamaha dotó a muchos de sus títulos de una identidad musical muy marcada.
Juegos destacados
Sonic the Hedgehog se convirtió en el buque insignia de la consola. Diseñado para transmitir velocidad y dinamismo, Sonic no solo fue un éxito comercial, sino también una respuesta directa de Sega al dominio de Mario.
Streets of Rage destacó por su acción cooperativa y su inolvidable banda sonora electrónica, convirtiéndose en uno de los beat ’em up más influyentes de la época.
Golden Axe llevó la fantasía heroica al gran público con su jugabilidad sencilla y multijugador.
Shinobi consolidó el género de acción ninja en consolas domésticas.
Phantasy Star IV cerró la saga con una narrativa más madura, personajes profundos y un sistema de combate refinado, convirtiéndose en uno de los JRPG más recordados de la generación.
Super Nintendo Entertainment System (1990–1992)
La respuesta de Nintendo llegó con una consola que apostó por la calidad visual, sonora y jugable, priorizando la experiencia frente a la potencia bruta.

Características técnicas y enfoque
La SNES destacó por su amplia paleta de colores y por el uso de chips especiales incluidos en los cartuchos, que permitían efectos gráficos avanzados como rotaciones, escalados y simulación de profundidad. El sistema de sonido, diseñado por Sony, ofrecía una calidad musical excepcional para la época.
Juegos destacados
Super Mario World amplió las posibilidades del género de plataformas con niveles más complejos y la introducción de Yoshi, marcando un nuevo estándar de diseño.
The Legend of Zelda: A Link to the Past redefinió la aventura con un mundo más amplio, una narrativa más elaborada y una estructura que influyó en incontables títulos posteriores.
Super Metroid destacó por su atmósfera, exploración no lineal y narrativa ambiental, siendo considerado uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos.
Donkey Kong Country sorprendió al público gracias a sus gráficos prerenderizados, que daban una sensación casi tridimensional inédita hasta entonces.
Final Fantasy VI elevó el JRPG con una historia coral, temas adultos y una de las bandas sonoras más memorables de la industria.
Chrono Trigger perfeccionó el género combinando viajes en el tiempo, múltiples finales y un sistema de combate innovador.
Marketing y presencia mediática
En España, Super Nintendo fue promocionada bajo el eslogan “El cerebro de la bestia”, una denominación que reforzaba la idea de potencia, inteligencia y superioridad técnica frente a sus competidoras. Nintendo apostó fuerte por una estrategia de marketing muy ligada a los medios especializados de la época, especialmente las revistas.

Como parte de esa campaña, algunas publicaciones llegaron a regalar cintas VHS promocionales, un formato entonces muy habitual, en las que se mostraban juegos, efectos gráficos como el Mode 7 y avances espectaculares para el momento. Estos vídeos, que muchos jugadores veían una y otra vez en casa, se convirtieron en una herramienta clave para generar expectación y deseo, y hoy son recordados como uno de los ejemplos más representativos del marketing de videojuegos de los años 90.
NEC PC Engine / TurboGrafx-16 (1987–1989)
Muy popular en Japón, la PC Engine fue una consola compacta y técnicamente peculiar que logró un notable éxito en su mercado natal.
Características técnicas y enfoque
Aunque su procesador principal era de 8 bits, su potente apartado gráfico le permitió competir con sistemas de 16 bits. Fue pionera en el uso del formato CD-ROM, lo que amplió las posibilidades narrativas y sonoras.
Juegos destacados
Bonk’s Adventure ofreció una alternativa carismática a las mascotas tradicionales.
R-Type se convirtió en uno de los shooters más exigentes y espectaculares de la época.
Ys Book I & II destacó por su narrativa, música y su formato en CD.
Castlevania: Rondo of Blood es considerado uno de los mejores títulos de la saga por su diseño de niveles y su banda sonora.
SNK Neo Geo (1990)
La Neo Geo fue una consola absolutamente única dentro de la cuarta generación y, para muchos, el objeto de deseo definitivo de toda una generación de jugadores. Para cualquier niño o adolescente de principios de los 90, tener una Neo Geo en casa significaba llevarse el salón recreativo al salón de tu hogar, algo que hasta entonces parecía imposible.

Características técnicas y enfoque
SNK concibió la Neo Geo como un sistema sin concesiones. Su hardware era prácticamente idéntico al de las máquinas recreativas, lo que permitía disfrutar en casa de los mismos gráficos, animaciones y sonidos que se veían en los arcades. Sus cartuchos, de tamaño y capacidad enormes para la época, albergaban sprites gigantes, animaciones muy fluidas y una calidad audiovisual muy superior a la de otras consolas domésticas.
Sin embargo, esa potencia tenía un precio. Tanto la consola como sus juegos eran extremadamente caros, lo que la convirtió en un producto inaccesible para la mayoría de los jugadores y la relegó a un mercado muy exclusivo.
La consola que todos querían tener
La Neo Geo era, para muchos niños, la consola con la que se soñaba pero que casi nadie tenía. Era la misma máquina que se veía en los salones recreativos, donde se jugaban las partidas más intensas y se gastaban monedas intentando llegar un poco más lejos. Tener una Neo Geo en casa era sinónimo de estatus, de jugar “a lo máximo”, y de poseer algo casi mítico.
Juegos destacados
Metal Slug destacó por su animación dibujada a mano, su ritmo frenético y su humor visual, convirtiéndose en una de las sagas más queridas del catálogo.
The King of Fighters revolucionó los juegos de lucha al reunir personajes de distintas franquicias en un mismo título, estableciendo un sistema competitivo profundo y duradero.
Samurai Shodown apostó por un combate más pausado y estratégico, basado en el uso de armas blancas y grandes golpes decisivos.
Fatal Fury fue una de las series que sentó las bases del género de lucha moderno y consolidó a SNK como referente en este tipo de juegos.
Consolas portátiles de la cuarta generación
Game Boy (1989)
Aunque suele incluirse habitualmente dentro de la cuarta generación de consolas, la Game Boy puede considerarse, en muchos aspectos, una consola perteneciente todavía a la tercera generación. Su arquitectura era claramente de 8 bits y su planteamiento técnico estaba más cerca de sistemas como NES o Master System que de las consolas domésticas de 16 bits que dominaron esta etapa.
Sin embargo, su verdadera importancia no estuvo en la potencia, sino en el concepto.
Popularidad y fenómeno social
La Game Boy se convirtió rápidamente en un fenómeno de masas. Su precio asequible, su resistencia, su enorme autonomía y, sobre todo, su catálogo de juegos hicieron que estuviera presente en colegios, viajes familiares y reuniones entre amigos. Fue, para muchos jugadores, la primera consola realmente personal, algo que se podía llevar siempre encima.
En España, su impacto fue inmediato. De hecho, su lanzamiento coincidió con el nacimiento de la revista Hobby Consolas, que en su primer número sorteaba una Game Boy, un detalle que hoy resulta casi legendario. No eran pocos los chavales de la época que conocían a alguien al que le había tocado, convirtiendo ese sorteo en parte del imaginario colectivo del videojuego en nuestro país y reforzando aún más la sensación de que la Game Boy estaba en todas partes.

Juegos destacados
Tetris fue el título clave que definió el éxito del sistema. Su sencillez, adicción y capacidad para atraer a todo tipo de públicos lo convirtieron en un fenómeno cultural sin precedentes.
Pokémon Rojo y Azul revolucionaron la consola años después, extendiendo su vida útil y creando una fiebre mundial basada en el intercambio y la competición entre jugadores.
Super Mario Land adaptó con éxito la esencia de Mario al formato portátil.
The Legend of Zelda: Link’s Awakening demostró que una portátil podía ofrecer una aventura profunda, compleja y memorable.
Metroid II introdujo una atmósfera más oscura y una narrativa más madura para un sistema portátil.
Sega Game Gear (1990)
La alternativa de Sega apostó por la potencia y el color.
Juegos destacados
Sonic the Hedgehog mantuvo la esencia de Mega Drive en portátil.
Columns fue uno de los puzles más adictivos del sistema.
Shinobi y Castle of Illusion demostraron la capacidad técnica de la consola.
Atari Lynx (1989)
Una portátil adelantada a su tiempo, con retroiluminación y gran potencia, pero penalizada por su tamaño y consumo energético.
Curiosidades de la cuarta generación
El éxito de Street Fighter II no solo redefinió el género de lucha, sino que popularizó los mandos con seis botones y fomentó la escena competitiva.
El chip de sonido de la SNES fue diseñado por Sony, una colaboración que acabaría rompiéndose y dando lugar al nacimiento de PlayStation.
Donkey Kong Country demostró que el hardware podía exprimirse al máximo mediante técnicas gráficas innovadoras.
Game Gear necesitaba seis pilas AA, lo que limitó seriamente su popularidad frente a Game Boy.
La rivalidad entre Sega y Nintendo transformó el marketing de videojuegos en una auténtica batalla de marcas.
El legado de la cuarta generación
La cuarta generación consolidó el videojuego como un medio creativo, comercial y cultural. Muchas de las franquicias nacidas o perfeccionadas en esta etapa siguen vigentes hoy en día, y su influencia es evidente tanto en el diseño de juegos modernos como en la nostalgia de varias generaciones de jugadores.




